La vida es corta; rompe las reglas, perdona rápido, besa lento, ama de verdad, ríete sin control y nunca dejes de sonreír, por más extraño que sea el motivo. Puede que la vida no sea la fiesta que esperábamos, pero mientras estemos aquí: BAILEMOS.

miércoles, 20 de abril de 2011

En el camino aprendí...

En el camino aprendí que llegar alto no es crecer, que mirar no siempre es ver, ni que escuchar es oír, ni lamentarse sentir, ni acostumbrarse querer.
En el camino aprendí que estar solo no es soledad, que cobardía no es paz, ni ser feliz sonreír y que peor que mentir es silenciar la verdad.
En el camino aprendí  que puede un sueño de amor abrirse como una flor y como esa flor morir, pero en su breve existir fue todo aroma y color.
En el camino aprendí que ignorancia no es no saber, ignorante es ese ser cuya arrogancia más vil es de bruto presumir y no querer aprender.
En el camino aprendí que la humildad no es sumisión, la humildad es ese don que se suele confundir. No es lo mismo ser servil que ser un buen servidor.
En el camino aprendí que la ternura no es doblez, ni vulgar la sencillez, ni lo solemne verdad, vi al poderoso mortal y a idiotas con altivez.
En el camino aprendí que es mala la caridad del ser humano que da esperando recibir, pues no hay defecto más ruin que presumir de bondad.
En el camino aprendí que en cuestión de conocer, de razonar y saber, es importante, entendí, mucho más que lo que vi, lo que me queda por ver.


Fuiste sólo momentos de paz y alegría, que dejaron en mi una triste agonia.

jueves, 14 de abril de 2011

Casualidad - Miranda

Busco más decir, algo nuevo de mí, algunas frases que conformen una historia que se grabe en tu memoria como te grabaste tú en mí.

Tu presencia ya vez condiciona mi actuar, acelerando mis latidos y mis pasos, reprimiendo los abrazos que otras veces yo te di a ti.

Preferiría ser un poco más, poco más duro para soportar tener que verte así como si nada, después de haberte dicho que ya te he olvidado, que eres parte de un pasado al cual no quiero recurrir, nunca más.

Sé que no lo crees o talvez no has podido verlo, pero también he sufrido mucho al dejarte, me he sentido miserable, pero sé que fue mejor así. Nada tuvo que ver el haber conocido a alguien, porque tu luz en mi ya no se reflejaba y en tus ojos no encontraba lo que a mí me enamoró de ti.

Preferiría ser un poco más, poco mas duro para soportar tener que verte así como si nada, después de haberte dicho que ya te he olvidado, que eres parte de un pasado al cual no quiero recurrir, nunca más.

Sin embargo te veo y me provocas ganas de escaparme ahora contigo y estar juntos una vez más. Llévame esta noche como antes, olvidémonos por hoy de lo que ayer nos separó. Puede ser que lo que estás pidiendo es exacta la cosa que yo quiero hacer, puede ser que este encuentro casual  nos lleve a dormir juntos por última vez. El reloj se detiene cuando tus palabras me alcanzan y entonces mis pies se levantan, no me cuido y me ilusionare otra vez.



viernes, 8 de abril de 2011

Mi karma

Creo que para que se entienda a que me refiero con “mi karma” seria suficiente con decir que los sábados me tengo que levantar a las 5:30 hs. para cambiarme, prepararme, agarrar el bolso e irme a Ciudad Universitaria donde empieza mi clase de matemática a las 7:00 hs. Pero en mi mente es mucho mas grave que el esfuerzo que requiere levantarse temprano un día tan amado como lo eran los sábados. He perdido el sentido de lo que significaba ese día para mí.

En el 2010, cuando estaba en 5to año, generalmente no salía los viernes porque, entre el colegio y gimnasia, estaba cansada. Entonces aprovechaba para descansar bien y el sábado salía con todas las pilas puestas. ¿Ahora qué es lo que pasa este año? Curso de lunes a jueves y los sábados, entonces ustedes dirán: “podes salir los jueves y los sábados”, pero no es tan así, lo que sucede es que los jueves vendrían a ser como los viernes, ya que al otro día no curso pero ese día sí, los viernes son como domingos, porque puedo no hacer nada en todo el día pero al día siguiente tengo facultad, los sábados son, al igual que los jueves, como los viernes, y los domingos siguen siendo los mismos domingos tediosos! Por lo tanto mi semana esta compuesta por tres días normales (lunes, martes y miércoles), dos viernes (jueves y sábado) y dos domingos (viernes y domingo). ¿Cuál es mi ganancia? Ninguna, es totalmente nula. Tendré que empezar a salir mis llamados viernes.

Espero por mi salud psicológica que este cuatrimestre se me pase rápido y que el próximo no curse los sábados, UBA te podrías haber apiadado de mí. Que me sea leve es lo único que te pido Dios.


miércoles, 6 de abril de 2011

¿Orgullo o dignidad?

Es común confundir orgullo con dignidad. Sin embargo siguen siendo conceptos totalmente distintos:
El orgullo saca lo peor de nosotros, hace que nos neguemos a lo que realmente nos importa por algún tipo de pensamiento o causa, de hecho en muchos casos hace que lo perdamos, nos pone necios y negativos. En cambio la dignidad es aceptar el lugar que tenemos, valorarlo sea cual sea y respetarlo por sobre todas las cosas.

Jamás puede ser digno dejar ir eso que tanto queremos, deseamos, anhelamos por orgullo. NO ES DIGNO EL ORGULLO. Dignidad es dejar de lado el orgullo y valorar lo que queres o lo que sos. Un acto digno se efectúa utilizando la razón, el orgullo nos hace perder la razón.

Tener dignidad muchas veces significa aceptar la derrota y aún así caminar con la frente en alto. Que los demás piensen o vean algo distinto de lo que siento no me ensucia la conciencia.

Acá me ves, mejor que nunca tal vez y puede que no sea así, pero me encanta sonreír. No es que trate de fingir, pero reír me hace feliz.

No te creas que no te quise, que no te valore, que ya no me importas. Pero mi dignidad me impide que vuelva a caer en tu jueguito, no es resentimiento, no es orgullo, es valor por mi misma, creo merecer algo mejor para mí.


(No quiero decir con esto que en algunos casos no nos tenemos que sentir orgullosos, pero que ese concepto sea positivo. Que signifique un halago hacia alguien o hacia nosotros mismos por logros o metas alcanzadas. Que ese orgullo no nos lastime a nosotros mismos ni a nadie.)